Personal

Conseguí trabajo en Brasil

El 14 de abril me levanté con las neuronas y las manos picándome por la subutilización. Después de terminar mi tesis, objetivo principal de este semestre, era necesario conseguir alguna ocupación productiva que justificara quedarme en São Paulo mientras llega el mundial. No, no estoy planeando ir a todos los partidos ni soy gran fanática del fútbol. Simplemente quiero estar aquí para presenciarlo, vivirlo in situ porque será caótico y fantástico.

Había llegado a pensar en trabajar en cualquier cosa, con la justificación de ser joven y todavía capaz de lucharla como mesera mientras ayudo a alguna ONG o iniciativa independiente a organizar su estrategia en redes sociales. Pensé en Ciclocidade (Asociación de ciclistas urbanos de São Paulo) y hasta los contacté por medio de una amiga que hace parte del comité fiscal, pero ¡oh sorpresa! conseguí trabajo más rápido de lo que ellos tardaron en responderme.

Ya había enviado muchas hojas de vida a un montón de lugares y, aunque no estaba pareciendo ser una estrategia exitosa, ese lunes 14 me levanté a bajar el torrent de Mad Men y GOT a ver qué había en trampos.co a lo que ya no le hubiera botado un huesito. Y encontré un par de ofertas nuevas así que envié otro par de CV en PDF. Seguí navegando, di con la nueva canción de Pomplamoose y me quedé pensando en lo lindo que se debe sentir un Tax Refund. 

Puse la canción en un loop infinito y de repente llegó un correo con respuesta casi inmediata de una agencia digital pidiéndome una entrevista para esa misma tarde. Un 14 de abril. Cantaba con emoción y con el volumen un poco más alto en los audífonos. Habría sido lindo grabarme, sería una estrella viral.

En ese momento no lo pensé, pero era mi primera entrevista de trabajo EVER. Es decir, los dos trabajos en comunicación digital que ya tuve (en los que fui muy feliz y con los que aprendí trillonadas) los conseguí en un proceso muy diferente que prácticamente consistía en conocer gente que quería trabajar conmigo y con los que yo quería mucho trabajar.

Así que nunca me había puesto a ver mi clóset (que en esta vida nómada que llevo actualmente es bien limitado) con tanto detenimiento. Decidí caer en el cliché solo para no arriesgarme y llevar unos tacones cómodos con la pinta de quien aspira al cargo de gerente. La project manager que me entrevistó fue un dulce y la oficina me pareció acogedora para una padawan curiosa e hiperactiva digital, así que me sentí en la confianza de decir que normalmente voy al trabajo en tenis.

Ese día salí sin ninguna certeza pero recibí al llegar a la casa un nuevo pedido de entrevista, esta vez con la dueña de la agencia. Me fui a dormir con la promesa de regalar todos los alfajores y chocolates que tenía guardados para vender si conseguía el trabajo. Y en la tarde del día siguiente me armé de valor y me fui en tenis a enfrentar la última prueba. Solo con las preguntas sobre mi signo del zodiaco, mis cualidades y defectos y la proyección de cómo me veo en 5 años me sentí completamente perdida, distraída pensando en lo mucho que me gustaría conocer la teoría de psicología organizacional que justifica esas valoraciones.

El resto del tiempo lo pasé pensando en lo mucho que podía aprender de mi entrevistadora, dueña mayoritaria y la única extranjera de la agencia. Judía de origen mexicano, que hizo colegio y universidad en Brasil pero que ya vivió en Alemania y Estados Unidos. ¿Han visto alguna mujer ambiciosa que cree firmemente en sus capacidades y es estratégica para conseguir lo que quiere? Bueno, así me pareció ella porque seguramente es lo que ella ha decidido transmitir sobre sí misma y se nota que se esfuerza por estar en control de esa imagen, que “se vende” a su favor.

Y en el trayecto de las 3 estaciones de tren entre la oficina y mi casa, esos 15-20 minutos que me demoro en llegar, la inseguridad me tuvo pensando en qué podría haber omitido y qué podría haber agregado. Llegué agotada a sentarme y desahogar mi experiencia con mi roomate psicóloga (experimental, que no por ser científica es menos buena escuchando mis dramas), hasta que dos horas después me llamó la project manager que es un dulce a decirme que querían trabajar conmigo. Y fui feliz y nos fuimos a tomar un café/té con torta en Vila Madalena para pasear las endorfinas.

Mi primera entrevista de trabajo, en Brasil. Para un puesto en el que el portugués es requisito indiscutible, al que se presentaron más de 50 brasileros con sus hojas de vida y experiencia previa. Y me lo dieron a mí. Todavía no me lo puedo creer.

Y hoy fue mi primer dia de trabajo, porque necesitaban a alguien urgente para comienzo inmediato. Fue un dia larguísimo y regresé cansada, con sobredosis de información (son 8 clientes para estrategia en redes sociales y la lista va en aumento) y de emoción por estar trabajando de nuevo, esta vez en un papel en el que voy a aprender como nunca antes. En otro país, en otra lengua, en medio de otra cultura.

I feel like a million, and one in a million.

Sonrisa cansada después de mi primer dia de trabajo en Brasil

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10 thoughts on “Conseguí trabajo en Brasil

  1. sebas dice:

    dios mi pash , no dejas de sorprenderme , de que tan alto puedes llegar si te lo propones . siempre te he admirado y te guardo con mucho cariño en el corazón. en este momento me encuentro en la búsqueda de empleo aquí en baires pero por mi poca experiencia en mi capo, ha sido imposible de conseguir.la verdad solo se consigue trabajos de atención al publico , limpieza u otros trabajos mas fuertes. igual sigo tocando puertas . espero que disfrutes la fiesta del mundial y termines tu tesis,😀 te quiero mucho.
    ham

  2. Pablo Román Pérez dice:

    Te leí desde México y te felicito. Que la experiencia con esa nueva gerente te haga hacer dulces del presente y aunque estamos en fechas de comer cosas insípidas, te deseo un feliz Pesaj! Abrazos fortísimos para ti siempre

    • Jag sameaj amigo! feliz pascua para tí también y mil gracias por los buenos deseos. Quiero darte pronto ese abrazo en México lindo y querido!🙂

  3. Juan R dice:

    Felicito Daniii Un abrazo inmenso desde Buenos Aires. Algo muy parecido me paso a mi, ahora ando en un nuevo y provechoso trabajo. 🙂

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